CÍCLOPES DE PIES DE BARRO


       Vistos los últimos acontecimientos, me atrevo a decir que se vislumbra con claridad la caída de todos los cíclopes de barro que parecían estar sustentando a la sociedad, al progreso, a la democracia con su mastodóntica presencia, con su casi incuestionable magnanimidad, con su política del miedo, la manipulación, la mentira-ocultación y otras muchas más lindezas que ponen los pelos de punta.

        Unas ocupaciones primordiales que, en realidad, no estaban asumiendo en su justo punto de actuación. Se han construido tantas falsas burbujas grandilocuentes sobre el Bienestar Social, la Solidaridad, la Concordia, la Justicia, la Dignidad del Pueblo, los derechos a la Salud, Educación, Trabajo…

      Se han cometido tantos fraudes y desfalcos, no solo de dinero sino de honestidad para con la ciudadanía, que ahora no hay remedio a la devastación que la caída de estos gigantes empecinados están a punto de ocasionar.

     Por los signos que vivimos en este preciso momento de nuestra historia terrestre, se podría hablar del Fin de estos Tiempos: terremotos, muchos provocados, tormentas, ciclones, huracanes, volcanes, naufragios, accidentes de trenes, aviones, vehículos por un lado, por el otro…crisis gubernamentales, económicas, diplomáticas, bélicas. Me pregunto si a estas alturas alguno de estos conflictos es de origen natural y no es todo una gran y horrible trama sintética.

    ¿Quién les ha dado el privilegio de controlar, dominar, manipular y decidir sobre la vida de los seres que habitamos el planeta?  Un privilegio que se han auto-adjudicado, inventando, insidiosamente, para los que pudieran peguntarse por qué, una necesidad de erigirse en defensores de la Paz, la Libertad, la Salud, el Progreso, la Ciencia…

     Se han dado ínfulas de grandeza, han engordado y elongando su estatura moral consiguiendo hacer creer hasta a los más incrédulos, que su manejo de las situaciones, bienes y derechos-dignidades del resto era el adecuado y único posible.

     Hoy que, además, he tenido la oportunidad de ver este vídeo que os comparto donde Josefina Fraile, presidenta de la Asociación GuardaCielos, habla sin pelos en la lengua de las fumigaciones asesinas que no tienen reparos en realizar por encima de las leyes y de la sensatez y respeto a la vida, la náusea más profunda se apodera de mi ánimo.

     Creo que nos toca a los ciudadanos de a pie el jugar el papel de “Davides” con nuestra onda de indignación y repulsa, para acertar en ese único ojo de los “Goliats” y provocar de una vez por todas esa caída tan necesaria para la verdadera supervivencia del planeta entero.

   Os pongo unas cuantas fotos del cielo de Banyoles, Girona, donde vivo, hechas en varias épocas del año. Este cielo que aparece ” arañado” por esas “inocuas estelas químicas” que vuelven aterrador el placentero hecho de mirarlo, que ya muchas veces no puede ser azul.

                                   
                                                     
       

ÁNIMA ANESTESIADA


A veces creo, como hoy, que los humanos terrestres y digo bien y en conciencia cuando digo “terrestres”, pues los hay que no lo son, tenemos el alma anestesiada…
Solo de vez en cuando y, sobre todo, cuando nos roza el daño o nos atañe directamente, sabemos sacar el corazón de la fría tumba de la insensibilidad y lo llenamos de compasión y acción solidaria. O solo la sacamos para reclamarla a los demás.
Pero son muy escasas estas ocasiones. Es más frecuente que leamos en prensa o contemplemos en televisión las múltiples desgracias que acontecen cada instante en nuestro planeta, mientras comemos un buen plato de cocido o nos fumamos un cigarrillo con el café. Las malas noticias forman parte de la mayoría de las informaciones que recibimos, con el efecto contraproducente de acostumbrarnos a respirarlas como si fuera el aire oxigenado cotidiano más deseable.
Como mucho, sacamos burlas o penurias a la luz para que sean comidilla. Se comparte en redes sociales el escarnio y la violencia como quien reparte churros o caramelos.
A veces parece que las protestas y el desencanto indignado va gestando la actitud de inadmisión y la hartura por ser tomados por ” el pito del sereno” o como la chufla-hazmerreír. Son momentos en los que parece que la esperanza del despertar de la conciencia se está volviendo una realidad…
Dura poco, lamentablemente. No sé cómo…los gritos de “¡Justicia!”, “¡Dimisión!” o las acciones en pos de impedir los abusos, se van aplacando y todo queda en “agua de borrajas”.
Como los desgraciados adictos a las drogas, necesitamos cada vez una noticia más y más espeluznante para que se produzca en nosotros una reacción de mediana intensidad.
¿Dónde está la fuerza del corazón? ¿Dónde guardamos la honestidad indignada y la ecuanimidad?
No solo hemos pasado el tan mentado 2012, sino que llevamos 9 meses del 2013 y… ¿Qué ha cambiado de verdad en nosotros y en la sociedad?

Y ahora que anuncia la NASA que el Sol va a cambiar su polaridad… ¿Llegaremos a sentir que eso es más que una suposición científica sin consecuencias para nuestro planeta o un símbolo exclusivo de la imaginerías para los “místicos”?
Los mismos científicos dicen:”¿Pero cómo van a influir los planetas en el ser humano? ¡Eso es superchería tercermundista!”. Si es así… ¿Qué importa si el Sol cambia de polos o si se pone del revés?
“Bueno las tormentas solares, de vez en cuando, expulsan Rayos X o pueden alterar la Ionosfera-Magnetosfera…Nada grave, en cualquier caso…”. Por si acaso, se curan en salud y sacan un vídeo explicando lo que puede que suceda, para que no se diga que ellos no están pendientes.
“Es que el Sol tiene un ritmo de cambios específicos cada 11 años y es lo que ocurre”, continúan aseverando con expresión racional. Me llama la atención que sea cada 11 años, un número que se repite en más de una desgracia tremebunda…
Aunque a estas alturas de tanto engaño y ocultación, me temo que hasta estos sucesos naturales del Universo conocido, podrían ser que la excusa y la advertencia sobre el Sol esconda otra cortina de humo-excusa para que sea admitida públicamente, previos sucesos provocados para espantar, la necesidad de un estado de alerta policial permanente y alienante.
¡No pasa nada! Sigamos con el alma-ánima anestesiada, dejemos pasar la vida y la posibilidad de mejorarla en nosotros y en todos los seres que convivimos en este planeta. Es como si no nos creyéramos capaces de hacer cambiar real y efectivamente los cimientos de la sociedad que nos aprisiona, que hemos permitido y a la que nos hemos adaptado como borregos en el redil.
Y eso me recuerda a otro vídeo que he visto recientemente: Unas pobres vacas lecheras son liberadas de los establos herméticos en los que pasaban toda su vida de dadoras de leche y hay que ver a los pobres animales dar brincos de felicidad cuando se encuentran un prado donde pastar…
De lo que confieso que me alegro profundamente es que, ante tamaña desidia generalizada, ni las arengas beligerantes de los que se empeñan en querer generar tremendas “Guerras Mundiales”, reciben el apoyo de las multitudes enaltecidas…Solo los extremos racistas y fanáticos consiguen mover a unos cuantos grupos de seres cegados y sobrepasados.

Al final…LA PAZ llegará “como si nada…” 
¡¡¡ASÍ SEA y PRONTO!!!

¿CUÁL ES EL "CASTIGO EJEMPLAR"?


Reflexionando sobre las cárceles y prisiones como una de las muestras del método que solemos aplicar a los que llamamos criminales y delincuentes convictos, el concepto y la imagen que éstas me producen es nefasto.
Por un lado, encerrar a alguien no conlleva que se arrepienta ni enmiende , en la mayoría de los casos, del mal que han provocado. Al encerrar al sujeto incriminado, le volvemos una lacra pasiva, densa y perezosa.

Muchos hasta buscan ser encarcelados para tener una manutención, cama y vida recogida que no llevarían viviendo en la calle. Y no quiero decir con esto que todas las cárceles se asemejen a los hoteles (para algunos , sí)…¡¡¡Al contrario!!!


El ambiente en ellas es tan insano, putrefacto y corrompido que no estamos consiguiendo que se enderecen los actos y se asuman las consecuencias. No estamos potenciando una sociedad de solidaridad, progreso, cooperación y equidad. No estamos facilitando una concienciación y una reposición.
¿Cuál sería el “castigo ideal”?
Ni el ojo por ojo ni la alienación ni la tortura…
¿Cómo aprendería un violador? Teniendo que cuidar de mujeres heridas por otro violador o de hijos abandonados por ser producto de violaciones.
¿Y un pirómano? Trabajando a destajo en la reforestación.
¿Y un asesino? Siendo el de mantenimiento de un cementerio o el enterrador.
¿Y un defraudador, mafioso, gran ladrón…? Cuidando de ancianos desahuciados o niños con deficiencias profundas o personas enfermas en estadio terminal o drogadictos con síndromes de abstinencia o construyendo casas para los sin techo. Incluso teniendo que convivir en los comedores sociales, pudiendo comer si sirven ellos a los demás en las comidas. 
Recoger basuras, limpiar…Eso que se llama servicios sociales, pero en serio y de modo permanente, sin poder zafarse, sin dinero en los bolsillos, sin secuaces que les administren lujos de tapadillo.
Todas estas personas serían unos excelentes candidatos para mejorar las infraestructuras sociales del bien común.
Al dotarles de la experiencia directa de convivir con la desgracia que han producido o con la desgracia a secas de tantos seres, teniendo que aprender a solventarla y que de ello dependa incluso su alimento físico y descanso ¡Les estamos dando la oportunidad de redimirse de verdad y de tomar conciencia de las verdaderas consecuencias de sus actos!

Cuando a un gran ladrón, como está sucediendo ahora mismo, se le da la oportunidad de pagar vergonzosas e ingentes cantidades de dinero por las fianzas para conseguir no ser retenido en la cárcel, estamos perpetuando que el dinero es el precio de la Justicia y sentenciando a los que no lo  tienen a no ser merecedores de recibir esa Justicia. Tengo una enfermiza curiosidad por saber a dónde van a parar realmente el dinero de las millonarias fianzas que se depositan para ello.
Permitiendo que sigan cárceles como Guantánamo o las miles y miles que existen en todo el planeta, sobre todo en países “tercermundistas”, donde las torturas, hacinamientos y violencias extremas son la orden del día…Contribuimos a perpetuar la violencia, la ira, la frustración, la desdicha, la venganza, la enfermedad del ser en su dimensión de humanidad y dignidad.

La mayor cárcel la conforman la ignorancia, la desidia, la falta de conciencia, piedad y compasión.
De poco no podemos sentir orgullosos los que nos consideramos “ciudadanos correctos”, si seguimos permitiendo que las cárceles sean el semillero perfecto de la discordia y la maldad y el pasotismo. Y que hasta en ellas ¡Haya privilegios!

Y no tendría espacio suficiente para nombrar y enunciar-denunciar los miles y cientos de miles de detenciones y condenas que se realizan injustamente, por disidencias políticas, ideológicas, periodísticas, artísticas, religiosas…en las que los que realizan estas detenciones, son los verdaderos criminales a corregir…

Tampoco tendría espacio suficiente para los crímenes que no aparentan serlo  (contaminación de agua y alimentos, industrias farmacéuticas creadoras de venenos para humanos , animales y plantas, sembradores de ignorancia, miedo y borreguismo por medios subliminales, armas secretas capaces de cambiar la mente y el cerebro, medios informativos contaminantes y falseadores de la verdad…) y cuyos actores y ejecutores se colocan las medallas heroicas de ser los defensores del pueblo, ciudadanos notables y sin tacha, defensores de la verdad, el orden y la justicia…

Estos criminales nunca parecen poder ser pillados en un renuncio y se ríen de los “conspiranoicos” y ridiculizan a los que no aceptan sin rechistar lo que ellos imponen como intachable e incuestionable.
En resumen, cambiaría las palabras “castigo” o “pena” por las palabras-definición de “asunción de responsabilidad con obligación de reposición y servicio obligatorio a la comunidad y al bien común”.